Así será el nuevo guión corporativo de la Hermandad de la Soledad
Dentro de los proyectos que la actual junta de gobierno de la Hermandad de la Soledad llevaba en su programa electoral se encontraba el rediseño patrimonial a nivel de insignias de la cofradía. Un proceso de rediseño que comenzará con el guión corporativo de la misma que verá la luz la próxima Semana Santa y que en la jornada del pasado lunes fue presentado a lo hermanos.
El guión o bacalao, como popularmente se conoce a esta insignia, viene a ser la primera piedra de este proceso con el que la corporación pretende dotar de una identidad propia y renovada al patrimonio de la cofradía, acorde con la personalidad de la Hermandad y basándose en los elementos de más valor de su patrimonio: el manto de la Virgen y su paso procesional. El bordador sevillano José Antonio Grande de León será el encargado de realizar esta insignia, cuyo diseño se basa en un boceto previo aportado por la propia hermandad. Dicho artesano se encargará también del diseño y ejecución de las futuras insignias. El apartado de la orfebrería correrá a cargo de Jose Antonio Conradi León.
El principal cambio que presentará el nuevo guión lo vemos en su color, pasando del negro actual a un tono frambuesa. El soporte elegido será un tejido adamascado, similar al que podemos ver en las faldones del paso de la Virgen de la Soledad o en la manguilla de la cruz parroquial cada salida procesional. Unos tonos rojizos que harán referencia al color propio de la jornada del Viernes Santo.
En su parte central aparecerá el escudo de la Hermandad de la Soledad sobre manto de armiño y orlado por el toisón de oro. Tanto la zona superior como en la corbata los bordados se inspirarán en las esquinas del manto de la Virgen de la Soledad presentando dos pequeñas cartelas. En la superior figurarán tres rosas en alusión a la Virgen y en el inferior tres lirios en alusión a San José. El resto del paño se completará con un tachonado asimétrico a base de flores de lis y granadas, a juego con el tachonado que Elena Caro bordara para el manto de la Virgen de la Soledad. Unos bordados que no solo los podremos contemplar en el frente de la isignia, sino que continuarán por la parte trasera.
Las dimensiones de la obra también cambiarán respecto al actual, buscándose una insignia más esbelta y estrecha, más propias de las cofradías de corte de silencio y más próximas a la que poseía el primitivo guión de la hermandad. El asta de orfebrería quedará rematado por una cruz que representará a la antigua cruz que coronaba la Parroquia de la Purísima Concepción, que hoy en día podemos contemplar en una hornacina en el callejón del Cristo de la Misericordia. Dicha cruz se completará con cuatro medallones que representarán escenas de la Virgen.